Por ingenuidad o porque “se me engañó”,  no acabé mi misión en la Contraloría. “Esto me ha marcado y no me deja tranquila; voy a sacarme la espinita”, afirma la candidata del Frente por México en segunda fórmula al Senado

Perla Marisela Woolrich Fernández, candidata al Senado de la República en Segunda Fórmula de la coalición Por México al Frente que la conforman los Partidos Acción Nacional (PAN), de la Revolución Democrática (PRD) y Movimiento Ciudadano (MC), sostiene que “a pesar de los 34 años en que llevo en la política, sigo siendo una aprendiz y hasta me ven la cara en ocasiones, como ocurrió con el ex gobernador Gabino Cué Monteagudo” en donde ella ejerció como titular de la Secretaría de la Contraloría y Transparencia Gubernamental.

Reconoce tener  “una espinita clavada” que no se ha sacado durante su experiencia en el servicio público (2010-2015), porque aunque tuvo la voluntad de castigar la corrupción de colaboradores del ex gobernador Ulises Ruiz, así como de funcionarios de Cué, particularmente de su contrincante de Morena, Salomón Jara, se le minimiza y “se me desdibuja completamente”.

Ahora, cuando muchos pensaban que tras aquella experiencia estaba liquidada políticamente, Perla se levantó y no sólo fue electa por tercera vez en la presidencia del Colegio de Abogadas, sino que ahora tiene la oportunidad de representar a Oaxaca en el Senado de la República.

En entrevista en Por el Derecho a Saber considera ser la mejor opción para llegar a este cargo porque México vive momentos difíciles, en donde no caben los aprendizajes ni las improvisaciones; el arribo al Congreso debe ser avalado “por la preparación que uno tenga”. Entonces, “la experiencia que nosotros tenemos, junto con Héctor Pablo Ramírez Leyva, nos permite presumir que somos la mejor opción, esta es la razón fundamental”.

Destaca que la principal característica en su personalidad es ser “muy clara, muy transparente, porque me gusta llamar ‘al pan, pan y al vino, vino’. Es decir, no me ando con recovecos. Desde que incursiono en política, mi inspiración ha sido luchar por el bien común y hacer todo de mi parte en beneficio de la colectividad. Tan es así que como verás no me he enriquecido, ni he trabajado para mí misma en la política”.

No obstante, si hay algo de lo cual arrepentirse es “haber sido confiada, de actuar en ocasiones con muy buena fe, de no haber abierto los ojos en su momento cuando se me pidió que fuera la Contralora del gobierno de Gabino. Es el único punto que me ha marcado y que no me deja tranquila. Tengo que revertir esto porque creo que puedo dar mucho y puedo ser más congruente en otras cosas, ahí no pude hacer nada, porque todo lo hacían o lo dirigían desde arriba”.

Quien fuera la primera mujer juez en el estado de Oaxaca acepta “que los compromisos de Gabino eran más fuertes que los que pudo haber tenido conmigo como subalterna. El ex gobernador tenía una estrecha relación con Jara, hicieron campaña por todo el estado (para llegar al Senado en el periodo 2006-2012), por lo que era lógico que si Salomón deseaba repetir en tal posición, ahora por Morena, era necesario “para el señor gobernador encubrirlo y sacarlo adelante”.

– ¿Pero entonces esta presión la obligó a renunciar antes de acabar el gobierno?

– No fue propiamente eso, sino una cuestión de dignidad propia.

Y explica: “Cuando ejercí como diputada local, fui con la mejor disposición de que acabáramos con la corrupción del gobierno de Ulises Ruiz (2004-2010); se me hizo creer que esto tendría éxito. Hablé demasiado porque así me lo permitieron, o me dijeron que yo hablara, y cuando me di cuenta de que me estaban usando, como resultó al final, dejé muchos instructivos ya de responsabilidad, dejé documentos ya preparados para su consignación, y no me permitieron moverlos, ahí se quedaron tranquilos”.

“Sin embargo, el que más me preocupaba era el caso de Salomón Jara (como titular de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Forestal), donde puse una atención principal,  porque era una situación muy anómala, muy irregular, muy cínica diría yo, porque notaba que se le estaba dando mucha facilidad para defenderse. Incluso se contrató ahí a un abogado que quería revertir todo lo que yo avanzaba, siendo yo Contralora del gobierno del estado”.

“Entonces, todo lo que está pasando ahora de que fueron a la cárcel algunos personajes del pasado gobierno , pues es el trabajo que yo dejé hecho y que no dejaron que yo culminara, de tal manera que la ‘espinita’ es que se me utilizó; pero no tuve yo la culpa . Ahora quiero servir, como ha sido mi propósito, y todo lo voy a atender hasta donde quepan mis responsabilidades. No soy una jovencita de 15 años, pero quiero dejar ese honor a mis hijos, del prestigio que yo pueda lograr o reivindicarme por lo que debí haber hecho, que el pueblo esperaba que yo hiciera y que no hice”.

– ¿Quién la utilizó?

– Me utilizó…bueno, tal vez me dejé utilizar en ese momento, porque no se me habló claro, pero se me ofreció y no por cuestión del partido (Acción Nacional), sino más bien personalmente, Gabino Cué me pidió que yo trabajara con él, y yo creí en Gabino y creí en sus buenas intenciones; creí en todo, porque desde que era yo diputada, yo defendía su proyecto, lo defendí siempre, se me insultaba y todo, y decían que a lo mejor lo que yo quería era un puestecito por ahí y no, no era cierto. Es que había coincidencia en lo que él decía, con lo que yo pensaba. De tal manera que si hubo un cambio ahí, pues no fue un cambio mío, fue un cambio tal vez de él o de la realidad que se me ocultó. Prosigue:

“Cuando en mi partido se mencionaba que podía yo utilizar otro puesto, antes de que yo fuera Contralora, él dijo textualmente que mi ubicación como Contralora no era negociable, luego entonces todo lo que yo había hecho tuvo un prestigio, tuvo algo que a él le servía para que tuviera la gente de mayor credibilidad en esa administración”.

-¿Gabino la traicionó?

– No quiero decir que Gabino me traicionó, sino que tal vez no me habló claro.

¿Pero si la frustró?

– Creo que no me dejó dar todo lo que yo pude haber dado en el ámbito de honestidad, en el ámbito de poner las cosas en su lugar y a las personas que debían ir a la cárcel, consignarlas, porque el ejercicio de la acción penal no competía, ni competirá nunca a los funcionarios, sino que es ahora al Ministerio Público, al Fiscal General del estado, qué se yo, a quien corresponda. Muchos ahora dicen ¿a cuántos no metiste a la cárcel? No, yo nunca pude, ni podré, ni podrá el que está ahora – en este puesto- meter a la cárcel a nadie, porque no somos fiscales.

-¿Hubo una fricción entre usted y el procurador Manuel de Jesús López?

– Yo siento que no hay un conocimiento de cómo se maneja precisamente la Contraloría. Los expedientes se manejan en un área que se llama jurídica, quién pone al titular de esta área, o sea, al director, lo pone el Gobernador, quién ponía a todos los auditores que yo tenía, los ponía Gabino Cué, luego entonces yo era la representante política o administrativa, llámale como quieras, ante México, ante otros estados, la representante de Oaxaca.

¿Qué hice yo?, pues yo concurría incluso a todos los eventos, yo era contralora social, yo era contralora del gobierno, yo era todo, y fui afortunadamente, bueno, tuve la suerte de ser coordinadora a nivel nacional, fui por la coordinación estatal, entonces, sí creo haberme desempeñado bien, arreglé algunas cosas que se tenían que arreglar cuando había observaciones que no podíamos solventar y que pudimos ahí demostrar que eran insostenibles, que no podíamos nosotros hacerlo. De tal manera que logré conciliar algunos intereses del gobierno estatal con el gobierno federal.

– Cuando llegó a la contraloría anunció que hubo 40 auditorías contra el gobierno de Ulises Ruiz Ortiz y dio nombres y apellidos, ¿qué pasó, Gabino los protegió?

– Lo único que te puedo decir es que era lo que yo creí que estaba sucediendo en cuanto a las auditorías y demás que se realizaron. Mientras eran sanciones administrativas tuvimos una gran cantidad de inhabilitados, pero lo que la gente quería, y yo en lo personal también, era el castigo de los funcionarios de primer nivel, porque abonaron al quebrando del estado. Sí tú te dabas cuenta quién daba las concesiones para el transporte, en aquél entonces las firmaba el gobernador, ahora ya hubo un cambio y ahora es el titular de  Sevitra.

O sea, en aquel tiempo decía yo, bueno, pero en dónde está Gabino, y yo buscaba y buscaba en los papeles que se me entregaban de Gabino, para que yo los analizara; no veía yo el nombre de Ulises Ruiz, no veía yo el nombre de funcionarios de alto nivel. Al único que logramos “agarrar”, pues ya saben, fue un “charalito” decían ustedes (Bulmaro Rito Salinas) , quien estuvo como dos años en la cárcel, pero en fin, no viene a colación.

Considera que hubo buena fe de su parte o un exceso de confianza quizás, “y mira que yo tengo mis años en esto, pero en la administración pública nunca, yo siempre he sido parlamentaria, siempre, y sí, cuando estuve de regidora, pues, eran otras las obligaciones mías, no eran así. Entonces, tengo esa espinita que me la voy a sacar, acuérdate. Si llego (al Senado) me la voy a sacar”.

– Usted dice que no calificaría de traición, ¿cómo se comportó el ex gobernador con usted en cuanto a la actuación para sancionar o buscar justicia, entonces, cómo lo calificaría?

– Pues yo considero que fue una deslealtad en cuanto a que yo era, o me consideraba gran amiga de él; ahora bien, acuérdate también que junto a él había otros personajes a los que les dio mano suelta (Jorge Castillo, Alberto Vargas Varela, Netzahualcóyotl Salvatierra…).

– ¿Cuándo la descalifican cómo actúa?, por ejemplo, usted era considerada la “dama de hierro”, la legisladora que cuestionaba con argumentos y  se plantaba en el Congreso y se tenía un respeto, un prestigio; sin embargo, una vez que llega a la Contraloría, el actuar ahí la minimizan.

– Se me desdibuja completamente.

– ¿En esos 34 años de vida política se ha sentido usted cansada o frustrada porque lo que ha querido hacer no haya podido hacerlo?

– Me he sentido decepcionada, no sé si lo puedas traducir o que sea sinónimo de amargura, o en fin, no, me he sentido frustrada en el caso, por ejemplo, de la Contraloría, pude haber dado mucho, creo que hubiera sido un gobierno del cambio tal como se ofreció y no nos permitieron hacerlo. Al menos a mí en lo personal no. A mí me pusieron todo y parecía que tenía yo una “camisa de fuerza” porque a excepción de mi Staff, que era mi secretaria, mis dos asesoras, el administrativo, no podía yo nombrar a nadie, todos los nombraban de arriba.

– Por otro lado, en un país tan diverso o multicultural como el caso de Oaxaca ¿qué propuesta tiene usted para apoyar a los grupos originarios?

– Fíjate que lo único que me gustaría cambiar de los grupos originarios es el trato hacia las mujeres. Me encantan sus costumbres, sus usos, me gustaría también que comprendieran que nada fracturamos su manera de pensar si le damos otro trato distinto a los niños, la educación de ellos.

Recuerda que durante una de las últimas giras de campaña yo veía chamacos que andaban ahí, en una trazas tremendas, arriando a sus animales y preguntaba yo si iban a la escuela y no, no iban a la escuela. Hay lugares donde estos pequeños comen lo que hay, o no comen, entonces, eso no sé si es indolencia, y perdónenme la expresión de que hay grupos originarios en donde el hombre toma mucho o no le importa la familia. Entonces tenemos que entrar con cultura, pero con buenos modales, respetándolos hasta donde se tenga que respetar, pero logrando que vean mejor a sus hijos, a las esposas, porque hay lugares donde dicen que la mujer debe estar como la escopeta, ‘cargada y atrás de la puerta’. Y si ustedes se dan cuenta las comunidades de los pueblos indígenas son las que tienen más críos, más niños, eso está bien, yo no voy en contra de que no tengan hijos, si fui la que impulsé la Ley Antiaborto, la modificación que se hiciera. Pero sí debemos enseñarles algunas prácticas para que no tengan tantos hijos. De ahí en fuera y con que cumplieran, como dice la Constitución, en cuanto a que la mujer debe participar en las elecciones tanto para votar como para ser votada, estaríamos totalmente de acuerdo, protección, atención a los hijos…Y adecentar un poco donde viven; mi conmueve ver esto, y en cuanto a las costumbres de que las casan muy jóvenes, creo que no, ya no debemos de permitirlo.

Recuerda una experiencia que la marcó de joven, cuando “siendo yo juez, en una ocasión, en aquel tiempo teníamos, pues, no solamente el Registro Civil, el Registro Público de la Propiedad, algunas otras cosas, me tocó una boda, me dice mi secretario del Registro Civil, va a haber una boda, le digo, sí pasa, y veo a una niña que estaba haciendo monitos en el piso y yo dije: y esta niña, ella es la que se va a casar, yo dije no, yo a esta no la caso, tendría como 12 años la niña”. Dice, bueno, es que está la mamá, está el papá, y necesitamos ya casarlos porque ya dieron su anuencia, les dije señor, yo no la caso, yo no sé si quejaron o no, pero no casé a esa pequeña. Y ahora eso de que desde que nacen las comprometen, esas costumbres creo que deben desaparecer, pero tenemos que hacerlo con inteligencia, no imponerlas como un dogma.

– ¿Qué opinión tiene sobre ese tipo de acuerdos o aprobaciones de la presidencia y la implementación o la oferta que hacen del estado sobre parques eólicos, energía solar, los megaproyectos, y qué posición adoptaría?

– Son dos cosas distintas, por ejemplo, en donde todo lo eólico que representa un adelanto, tenemos que medirlos, pero no podemos prohibirlo, al contrario hay que ir avanzando poco a poco, las comunidades se resisten, normalmente quieren un poquito más de dinero porque dicen que ellos no pueden sembrar, etcétera, pero si vieran el beneficio que redunda para toda la ciudadanía yo creo que lo pensarían dos veces y ahí están metidos lidercillos que tu no los conoces y sabes por qué están ahí.

Ahora, lo del agua sí me preocupa, no lo conozco a fondo, sé que fueron 10 los decretos que se suscribieron, pensaba yo que era como darles permiso para la explotación por un tiempo determinado, pero no, es una concesión la que les están dando y eso me preocupa un poquito, porque recuerda que es un recurso no renovable. Entonces, tenemos que ver esto y no sé hasta qué punto tenía que ser decreto, no me queda claro por el daño que pueda en un momento causar, entonces, tengo que estudiarlo. Pero sí, no me agradaría que se concesionara, no me agradaría, en principio tendría que cambiarse, me imagino yo, como abogada, algún artículo de la Constitución que dice que esto pertenece a la Nación, no es patrimonio de nadie, sino es patrimonio de todos. De tal manera que no sé hasta qué punto tenga facultad el gobernador, el Presidente en este caso, de decretar las concesiones, aquí sí ojalá me tocara a mí ver esto en septiembre o en octubre.

– ¿Usted sí recurriría hasta el amparo y…?

– Tendríamos que ver primero esto, así, irnos a fondo, así como le dije a los maestros con la Reforma Educativa, que la revisaríamos y la estamos revisando, entonces, ellos están de acuerdo en muchas cosas, yo estoy de acuerdo en lo demás, así es que creo que va a pasar, pero en lo del agua no, fíjate. Pues tal vez sea para las refresqueras, yo no sé, no he acabado de captar.

– ¿Y los megaproyectos?

– Mira, todo, todo lo que signifique progreso, desarrollo, yo estoy de acuerdo, pero en cada uno de los casos que se vayan planteando hay que revisarlos, porque si el daño que se va a causar es mayor al beneficio que se va a obtener, desde ahorita te digo que me opongo, tenemos que revisarlos. Lo que pasa muchas veces es que la corrupción, aquí sí como dice Obrador, todo es corrupción, ha llegado al extremo de que se negocia, simplemente aquí para que pase una Ley o un decreto he sabido que compran las firmas, el voto, eso no era en mis tiempos, o será que yo nunca tuve a nadie que me dijera te doy tanto por tu voto, porque yo siempre iba en contra. Entonces, todo esto se ha mercantilizado y creo que hace falta, primero, vocación de servir; segundo, buena fe y tercero trabajar para el bien común y esto solamente creyendo en lo que se dice se puede hacer, pero si no se cree, no se hace.

– Pero en este sentido, si su candidato presidencial (Ricardo Anaya)  ganara y si usted también ganara y cuando él fuese presidente dijera: se firma, se apoya, aunque usted supiera que el daño es mayor, iría en contra del Presidente.

– Totalmente en contra mi’ja, es que la conciencia no se vende. Te voy a poner un ejemplo y a lo mejor con esto aclaramos ideas: mi partido, a lo mejor no es de la mejor magnitud, pero puede ser simple. Carlos Moreno fue a pedir mi voto para diputado y le dije no, cuando llegamos a la asamblea (estatal del PAN) era el único candidato, el único, Soledad Baltazar estaba cerca de mí y dice: vas a votar a favor, y le dije no. Cuando levantan todos sus papeletas la única que decía no era la mía, me explico, ahí estaba Carlos esperando a ver si yo decía que sí, pero yo decía no, fue el único voto en contra de él.

¿Qué te quiero decir con esto?, que no porque seamos del mismo equipo vamos a pensar igual. Si yo no logro convencerlos o ellos no me logran convencer de que el beneficio sea mayor, me perdonan, yo no voto, a lo mejor hago algo, no sé qué haría, pero declararme independiente tampoco, debo decirte, no me declararía independiente.

-¿Sí se iría a otro partido?

– Hay mi’ja, si no me he ido en tanto tiempo.

A este respecto recuerda cuando hizo una huelga de hambre que duró 17 días ahí en el zócalo de la capital: “Me acuerdo que cuando me levanto todos los partidos me ofrecieron su plataforma, fueron a verme porque querían que yo fuera la candidata a la presidencia municipal. Sin embargo, mi partido me castigó por haber hecho este plantón y me suspendió tres años, y a pesar de la suspensión y de las muchas ofertas que recibí no cambié, esperé que acabaran los tres años y volví a estar ahí, me odiaban a muerte, debo decirte”.

– ¿Fiel a su partido, entonces?

-A mi convicción, porque el partido no son los que dirigen y ahorita pueden decir que fulana, que zutana, no me interesa, yo sé que el gobierno, el poder y todo se maneja en México y si tú llegas a ocupar una posición puedes cambiar las cosas, ¿me explico?, puedes hacer un cambio que pueda favorecer bastante.

Ilustra su comentario con una anécdota: “Una vez llegó a verme el difunto Heriberto Pazos (líder del MULT)  con su silla de ruedas, acompañado entre otros con Francisco Martínez Neri y me ofrecieron una candidatura a una curul. Le digo: ni les pregunto si es pluri o uni, porque yo no puedo ver de otro color y le dice Neri a Pazos: le dijimos, para qué viene usted”.

Y en plan de guasa recuerda que “la única vez que cambié de camiseta fue un evento hace un mes creo, de puro perredista, eran como dos mil perredistas, así es que había cámaras afuera y todo porque no cabían y entonces el diputado Reyes, ¿cómo se llama Reyes? que me viste de amarillo”.

Perla Wolrich insiste en ser una mujer insumisa desde siempre porque “soy cristiana por la gracia de Dios desde hace como 60 años que me bauticé; soy cristiana pentecostal. Por cierto, y te voy a decir que esa era otra cosa por la que me hacían bullyng en el partido, porque era yo divorciada, era yo cristiana y era yo mujer, no les agradaba, y sobre todo porque siempre defendía yo mis puntos de vista. Estamos hablando de los años 83, 85 cuando fui diputada o cuando ingresé al partido y me veían así como con “fuchi”.

– ¿Está en contra del aborto?

– Mira, yo me he manifestado desde un principio por la vida, hice una iniciativa que afortunadamente prosperó. Sin embargo, respeto lo que dice la Ley, acuérdate que la Ley Penal prevé ya el aborto y no lo sanciona. Pero una mujer que es violada, lógicamente que no puede tener un producto que parta de esa violación, creo que un hijo nace del amor, no nace de otras consideraciones. Ahora, si también está en peligro la vida de la madre, pues, tiene uno que ver el bien mayor en este momento y sería que la mujer viva porque le hace falta a los otros hijos, al marido también y también la malformación, todo es opcional, si la mujer quiere, adelante, no es punible, pero si no quiere pues tampoco la pueden obligar a abortar, no. Porque yo he visto mujeres que saben que traen un producto enfermo y lo dejan que nazca.

¿Llegaría a apoyar a una mujer que quisiera abortar?

– Tú sabes que un abogado debe defender a sus clientes, en una ocasión me dijo Ernesto Miranda, que en paz descanse: Perla, defendería a un hombre que haya matado a su madre, le dije no, y que me regaña, entonces eres una mala abogada. Ahora bien, tuve a una detenida porque abortó en Nochixtlán. Era invidente, yo la heredé, cuando llegué ahí ya tenía dos años la invidente y ¿qué cosa hice?, vine a hablar con los magistrados, expliqué el caso de esa mujer y me autorizaron para que yo promoviera un incidente de desvanecimiento de datos y la pusieran en libertad. O sea, no te casas con las ideas nada más porque sí, hay casos, hay situaciones, pero en términos generales mi defensa por la vida va a ser permanente.

– ¿Usted estaría a favor o en contra del matrimonio igualitario?

– Fíjate que la ley cree que es muy clara, lo ha permitido, inclusive en Oaxaca ya ha habido dos, tres casos de matrimonio. A mí todo lo que permita la ley; yo, adelante, pero en lo personal, pues, cada quien tiene sus propias convicciones. Es como si yo te pido a ti algo que creas de manera distinta, tienes que defender tu punto de vista, para que te sientas bien, ¿me explico? Pero a mí no me pueden obligar, porque también es un derecho mío, a que yo vea ahí a que se estén besuqueando o que estén haciendo payasadas porque tengo un derecho que debe ser respetado. No sé si me explique: que lo hagan allá, esa es su bronca, pero que obliguen a menores y todo a que veamos esto, pues, yo creo que es una exageración del exhibicionismo. Pero todo lo que diga la ley lo respeto, ¿me explico?, por respeto lo que diga la Ley, se defiende porque la ley lo dice, los abogados nos vamos a lo que dice la Ley.

-¿Pero si tuviese un caso entre familia?

Sí tuviera un caso en mi familia lo respeto, no depende de mí, si tuviera yo un hijo homosexual o como sea, lo respeto, es su vida, ¿me explico?, que no me agrade en lo personal, por qué, porque ya soy una persona chapada a la antigua es otra cosa, por qué, porque me gusta leer la biblia, porque yo estoy de acuerdo con muchas cosas, pero en contra de otras por mí misma, pero no puedo violar lo que dice la ley, porque soy abogada.

Y si me toca defender, pues defiendo como me ilustró Ernesto Miranda.

– ¿Pero cómo sería el trato con ese familiar, si fuera su hijo por ejemplo, cambiaría su óptica, su atención para con él?

-En absoluto, en absoluto, hay gente que trae eso, ya es congénito, hay que comprenderlo. Yo viví en Juchitán y en aquel tiempo le llamaban muxes, no sé si todavía les siguen llamando así. Bueno, entonces yo iba al cine, yo era chamaca y se ponían al bailar antes de que empezara la película y me caían re bien. Si vas con los estilistas tú esperas que sea un varón de estos el que te peine porque tienen más gracia, ¿me explico?, no por eso les voy a dar un mal trato…

Perla Wolrich Fernández nació en Oaxaca de Juárez, Oaxaca, el 3 de septiembre de 1943 y desde hace 38 años se dedica a la política en las filas del PAN.